SALUD INTEGRATIVA    NATURAL     MENTE-CUERPO

La felicidad que se vive deriva del amor que se da. (Isabel Allende)

 

PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL

Más allá de lo convencional.

Más allá de tus límites.

 

La psicología transpersonal es un enfoque que sostiene que el ser humano puede trascender más allá de sí mismo, de su personalidad, de su ego y de su organismo. Más allá de lo personal. Más allá de lo material. Facilita la comprensión de los límites que nos rodean, los procesos de aprendizaje y de autorrealización, así como la expansión de la consciencia y su conexión con una realidad más grande y significativa del propio ser, lo que repercute, sin duda alguna, en una mayor satisfacción y armonía interna, fuente de bienestar y salud.

 

Uno de los grandes motivos que originaron esta corriente psicológica fue la búsqueda de una alternativa que sintetizara e integrara los conocimientos de las psicologías tradicionales de occidente con la sabiduría de oriente, armonizando enfoques racionales con espirituales, y ampliando así los límites que impiden, en ocasiones, alcanzar la realización plena del potencial humano y el despertar de su conciencia.

El psicólogo estadounidense William James (1842-1910) fue el primero en utilizar el término transpersonal, enfocándolo al estudio de las experiencias religiosas bajo una visión psicológica. Por su parte, Richard M. Bucke (1837-1902), C.G.Jung (1875-1961), y Roberto Assagioli (1888-1974), asentaron las bases de los que se convertiría posteriormente en la psicología transpersonal, alrededor de 1960, de la mano de varios psicólogos y psiquiatras, principalmente del psicólogo Abraham Maslow (1908-1970).

Maslow es muy conocido por su famosa “Pirámide”, en la que primero se satisfacen las necesidades básicas de la persona, es decir, las necesidades fisiológicas básicas. Luego las de seguridad, aceptación social y las de autoestima. Una vez satisfechas éstas, se desarrollan necesidades y deseos más altos, como las necesidades de autorrealización.

 

Sin embargo, en mi opinión, la Pirámide de Maslow debería tener forma de cono invertido. ¿Por qué? Porque las necesidades más básicas, las que están más abajo, son más materiales y concentradas, por lo que la consciencia de la persona está muy reducida, mientras que cuando va ascendiendo (de forma elíptica) y ampliando su consciencia con necesidades más altas y elevadas, y un mayor conocimiento, ésta se va expandiendo y haciéndose menos material y a la vez más espiritual, fluyendo pensamientos y vibraciones más sutiles y elevadas.

 

Lo importante, por consiguiente, es que el crecimiento personal se haga sobre una base sana y armónica, resolviendo los conflictos y problemas propios de cada nivel, sus necesidades, dolores y angustias, tomando consciencia, de forma gradual y armónica, de la verdadera naturaleza de aquellos sucesos que emergen a lo largo del proceso de evolución de la persona y fortaleciendo su autoconocimiento y su sabiduría, sus capacidades autosanadoras, físicas, mentales y espirituales, su relación con la naturaleza, con el cosmos y con cuanto le rodea y sucede, así como su autoconfianza y seguridad para vivir y sentirse en plenitud y con mayor consciencia.