SALUD INTEGRATIVA    NATURAL     MENTE-CUERPO

Lo que más me sorprende del hombre occidental es que pierden la salud por ganar dinero, después pierden el dinero para recuperar la salud. Y por pensar ansiosamente en el futuro no disfrutan del presente, por lo que no viven ni el presente ni el futuro. Viven como si no tuviesen que morir nunca..., y mueren como si nunca hubieran vivido. (Dalai Lama)

 

TÉCNICAS DE RELAJACIÓN

Imprescindible.

Nuestra respiración, nuestro cuerpo, nuestro ser... deben fluir natural y relajadamente.

 

El ritmo trepidante de nuestra sociedad actual, con cambios cada vez más rápidos y vertiginosos, con la implacable tiranía a la que nos someten los horarios, la prisa,  las dificultades que surgen para afrontar el peso de múltiples obligaciones y responsabilidades, el desgaste que provoca querer cumplir con las exigencias que se nos imponen o nos imponemos nosotros mismos para hacer y tener cuanto más mejor, el esfuerzo de sortear los contratiempos y problemas que aparecen en cualquier momento de nuestra vida y la de nuestros seres queridos y amigos…, los miedos y temores, inseguridades… Son muchísimos los factores que pueden causar estrés y conllevar importantes problemas de salud y enfermedades. Es por ello que la relajación se está convirtiendo en una ausencia destacada en nuestro vivir cotidiano y, a la vez, en una necesidad vital para recuperar el pulso de la vida. De una vida en la que jamás nos teníamos que haber separado tanto de la naturaleza, ni de nuestro dominio interno.

 

La relajación es una facultad que todos tenemos, al igual que tenemos la capacidad contraria, la de ponernos en guardia y en tensión cuando estamos en peligro. Sin embargo, hemos adoptado una tendencia a estar mucho más hiperactivos, nerviosos y ansiosos durante más tiempo e intensidad, que no tranquilos y relajados, que debería ser nuestro estado natural. La consecuencia es el estrés y la enfermedad. Es bajo este contexto cuando se hace evidente que necesitamos reaprender a relajarnos y a vivir relajados para conseguir el equilibrio psicofísico imprescindible, lo que convierte a la relajación en una herramienta fundamental para mantener y mejorar la salud.

El estrés negativo, técnicamente llamado distrés, comporta un malestar emocional que, a su vez, puede conllevar diversos trastornos como tensión muscular, dolores de cabeza, trastornos cardiocirculatorios, ansiedad, insomnio, fatiga… que, a su vez, en caso de que el estrés persista durante largo tiempo, pueden ir mutando y convirtiéndose en enfermedades más complejas y graves, de tipo metabólico, autoinmune o degenerativo. La relajación puede ayudar a luchar contra estos efectos perjudiciales que provoca el estrés, tanto a nivel físico como mental.

Una vez la relajación se ha convertido en un objetivo, disponemos de múltiples técnicas y modalidades. Lo verdaderamente importante es, ante todo, desear fervientemente aprender a relajarse aunque ello conlleve un esfuerzo. Luego, adoptar la técnica que mejor le vaya a cada persona y con la que pueda sacar mayor rendimiento. Y finalmente, acostumbrarse a practicarla con regularidad, diariamente, incluso varias veces al día si es posible, ya que existen técnicas simples que pueden aplicarse en cualquier momento y lugar, una vez la persona la ha asimilado después de un periodo de entrenamiento.

Hay personas que se relajan leyendo libros, escuchando música, viendo la televisión, cuidando su jardín…, pero otras requieren de técnicas más elaboradas, con el fin de conseguir voluntaria y conscientemente un estado de relajación más intenso y profundo. El control de la respiración, la relajación muscular progresiva, la visualización, la meditación, el control de los chakras, el masaje con las manos, el biomagnetismo, la hipnosis… Son múltiples las técnicas que podemos utilizar para conseguir una beneficiosa y saludable relajación que nos ayude a equilibrar y armonizar nuestras tensiones internas y mejorar nuestro bienestar y calidad de vida.